Hildebrandt insulta a PPK

Publicado: 2011-03-26

Lamento ocuparme de César Hildebrandt, un fracasado periodista que hace tiempo vive su ostracismo refugiado en un mediocre semanario de corte personal, semiclandestino y orientado al sensacionalismo acusador, pero es imposible pasar por alto el artículo que le ha dedicado a PPK, donde una vez mas vomita toda su bilis negra en su peculiar estilo de Voltaire barato. Este sujeto abyecto es el ídolo de los escasos mentales que se deleitan con los insultos, agravios gratuitos, acusaciones infundadas, sospechas paranoides, en lo que Hildebrandt es inigualable. Es el líder de los resentidos sociales que culpan a todos por sus fracasos, empezando por el gobierno y acabando por los EEUU; de los que creen que la realidad es injusta, que todos son corruptos, que quienes han tenido éxito merecen la condena. César Hildebrandt es el Dios mayor de esas mentalidades tercermundistas forjadas en la miseria espiritual, en el resentimiento y el odio social, educadas para culpar al "sistema", es decir, al mundo entero.

Sin duda César Hildebrandt no podría haber encontrado mejor nombre para su pasquín, pues la frase "en sus trece" hace referencia a una posición dogmática, intransigente y caprichosa, que no hace más que reflejar la posición única y solitaria de este enano virulento que ha sido expulsado reiteradas veces de los distintos medios donde pudo laborar, debido a su actitud patológica de creerse dueño absoluto de la verdad, aun cuando es incapaz de un análisis desapasionado y serio. Como era de esperar, su vómito negro contra PPK no tiene ningún sustento. Por ejemplo, decir que PPK no es peruano es digno del record Guiness de las frases más estúpidas escritas jamás en un medio. Adjunto imagen del DNI de PPK, lo cual basta para demostrar la bajeza de este miserable periodista.

Hildebrandt ha llegado a deslizar la ridícula idea de que "si quiere que Sendero vuelva vote por PPK". Sigue el juego de los comunistas que inventaron el cuento de que Sendero se explica por las diferencias sociales del Perú. Una explicación que solo cabe en mentes precarias y carentes de capacidad para un mínimo análisis. Las desigualdades sociales nunca han generado terrorismo ni acá ni en lugar alguno del planeta. La única explicación histórica y real del terrorismo de Sendero es la prédica de una ideología de la violencia que la izquierda realizó durante veinte años en los patios universitarios. Por ello fue que Sendero nació en las universidades y sus líderes eran docentes. Aunque no fueron los únicos violentistas de los 70 y 80.

A los jóvenes hay que contarles la verdad. En los 70-80 las universidades públicas del Perú, e incluso La Católica, eran ferias de sectas políticas de izquierda, peleándose por representar al pueblo, aunque lo único que conocían eran los libros de Marx, Lenin, Mao, producto de lo cual sufrían una grave enajenación mental. Intoxicados de ideología, su prédica era la conquista del poder por medio de las armas. Creían en la lucha de clases y la guerra popular, que solo existía en sus alienadas mentes. Esa y no otra es la explicación de Sendero y del violentismo que caracteriza a la izquierda patológica del Perú. Una verdad que anda muy lejos de las estupideces que luego Hildebrandt y los demás comunistas inventaron como justificación del senderismo.

En realidad no vale la pena ocuparnos de toda la basura que ha escrito contra PPK porque no tenemos espíritu de Baja Policía. César Hildebrandt, por su estatura, parece sufrir de un problema mental, ya que tiene el cerebro a dos centímetros del hígado y a una pulgada del culo, por lo que sus excrescencias periodísticas tienen siempre un inevitable hedor a hiel y hez, tal como queda demostrado una vez mas en este pestilente artículo que acaba de perpetrar, muy a su estilo. No necesita firmarlo porque es inconfundible.

Hildebrandt expresa sus delirios mentales con la clara intención de infundir odio o recelo hacia PPK. Está muy lejos de lo que sería un verdadero artículo periodístico, con pruebas o referencias a hechos comprobados. Ni siquiera los mas baratos y bisoños escribientes de la prensa de izquierda han llegado tan lejos. Han inventado esforzados embustes, pero Hildebrandt no ha pasado del agravio fácil y de la invectiva irresponsable, en el peor estilo que hayamos visto desde los días de la prensa fujimontesinista. La carátula de su pasquín parece diseñada por Montesinos. Repetir que PPK es pro imperialista, pro norteamericano, etc. es la misma cháchara idiota que la izquierda repite desde que yo tengo uso de razón contra todos los que detesta. No hay ni una pizca de originalidad en esos ataques. Solo le faltó decir que PPK es agente de la CIA. Con eso igualaba como una fotocopia a los pasquines que se difunden en las cloacas de la izquierda.

Su uso maquiavelico de las estadisticas revela su estrechez mental o sus intenciones malévolas de torcer la verdad. Es muy fácil convertirse en un terrorista de la información apelando a las estadísticas. La ignorancia general en torno a la estadística, aun entre los académicos sumidos en la metodología cuantitativa, hace fácil que usemos las cifras a nuestro antojo. Podemos decir que en este mismo instante hay por lo menos tres mujeres abortando en algún lugar de la ciudad, que en cada minuto se comete un asalto en Lima, que por cada edición de un diario se talan 50 árboles, etc. Y todo eso sería más o menos cierto. Incluso apelando a la teoría atómica podríamos hacer la increíble afirmación de que el 90% de nuestro cuerpo es espacio. Y sería cierto. Pero esa no es la forma de entender la realidad. Apelar a este recurso es quedar como un ilusionista de una media verdad.

Las estadísticas de Hildebrandt procuran convencernos de que el Perú está en el peor momento de su historia. Y a cualquiera que tenga dos dedos de frente le consta que eso no es verdad, más aun si ha vivido y sufrido en este país los últimos 50 años. Hoy el Perú está mejor que nunca, lo que no quiere decir que esté haya superado todos sus problemas. Aun faltan muchas cosas por resolver pero por primera vez en la historia tenemos un futuro de esperanzas. Un futuro que funestos personajes como César Hildebrandt quieren ocultar con estupideces estadísticas.

Para terminar, solo quiero advertir que hoy se considera un ídolo al peruano que triunfa en el extranjero, ya sea en el deporte, el arte o la cocina. Pero César Hildebrandt, un periodista fracasado en su mismo país, petizo de la información, pequeño hitler de cloaca mediática, se atreve a tildar a PPK como sucio imperialista por haber tenido el mérito de sobresalir y brillar con luz propia en el competitivo mundo de las corporaciones financieras más importantes de este planeta. Un mérito que sólo puede merecer admiración y elogios. Pero para este pequeño y venenoso periodista de cuarta categoría es un delito y un pecado.

Hay que decirle a este miserable que aprovecha la libertad de expresión que no tendría si viviera en un régimen de izquierda como el que preconiza Ollanta Humala, que los millones de peruanos que pensamos votar por PPK este 10 de abril estamos orgullosos de tenerlo como candidato. PPK Es el único de todos los candidatos que está a la altura del prestigio internacional de un Piñera, y el más capaz para dirigir al Perú hacia el progreso.  Y esto es una opinión que podemos recoger incluso en la prensa internacional mejor escrita.