sin ciencia no hay futuro

El parto de Ollanta Humala

Publicado: 2011-07-21

Después de mucho esperar al fin se tienen luces acerca del próximo gabinete ministerial. Como era de esperar, Salomón Lerner Ghitis, inversionista y casi propietario de Gana Perú, será el Presidente del Concejo de Ministros, con lo cual, sin ser malpensados, podríamos decir que se cobrará la inversión realizada en la campaña de Ollanta Humala, tal como en su momento le tocó hacer al ex socio de campaña Carlos Torres Caro.

Es una lástima que el primer gabinete de Ollanta Humala esté presidido por un personaje tan controversial como Siomi Lerner, quien no es ningún político ni académico sino un turbio empresario que carga un historial muy sospechoso, después de haberse pasado la vida merodeando por el poder durante todos los gobiernos y haciendo toda clase de oscuros negociados con los allegados al gobierno de turno. No es pues ningún personaje que nos proporcione confianza y tranquilidad. Al contrario, es el tiburón en la cabecera del banquete. No se le ve pues ningún mérito para ser quien encabece un gobierno. Todo lo contrario.

Por lo mismo, no hay otra explicación para que haya sido designado Presidente del Concejo de Ministros más que darle la oportunidad de iniciar lo único que sabe hacer: oscuros negociados a la sombra del poder (de cualquier poder). Y esto como pago por su "apoyo" (léase inversión) en la campaña. Mal inicio para un gobierno que se pasó la campaña llenándose la boca con el discurso de la lucha anticorrupción.

Lo que ha quedado en evidencia es lo que ya todos sabíamos: Ollanta Humala es un simple improvisado en la política peruana que carece de cuadros y hasta de amigos. Ha tenido que recurrir a Perú Posible y a personajes que solo ha oído nombrar, y seguramente que ni eso. El resultado por ahora es un gabinete incompleto que por lo menos no aterra a los inversionistas. Al contrario, parece ser del agrado de todos ellos, con lo cual, Ollanta ha demostrado que su discurso del cambio no era más que eso: discurso. Un discurso que sin duda mantendrá, porque la izquierda vive de eso.

De hecho, el discurso es algo que perturba. Quizá sea lo que más perturbación cause, tal como ocurrió durante la campaña. Tanto hablar de cambio asusta. Sin duda la palabrita "cambio" está presente en el discurso de todos los políticos en todo el mundo y nada tiene de original, pero Ollanta hizo de la palabrita su fundamento ideológico. Sin embargo, ahora vemos que no era más que discurso. De todos modos, el discurso perturba. Especialmente cuando se carga de conceptos extraños y tan trajinados en el vocabulario izquierdista como "inclusión social", un concepto que pertenece a la sociología francesa y que nada tiene que ver con el sentido en que lo emplean acá.

Sería bueno que Ollanta Humala homologue su discurso con su actuación política y aprenda que la política es pragmatismo y realidad, mientras que el discurso de izquierda no es más que alucinación mental y palabrería. Bueno, es cierto que también saben llegar a las balas y las bombas. La ventaja de Ollanta Humala es que no ha pasado por la Universidad Peruana y no ha tenido ocasión de infectarse con el izquierdismo académico. Su izquierdismo parece ser de otra índole, más romántica y casera.

.


Escrito por

Dante Bobadilla Ramírez

Psicólogo cognitivo, derecha liberal. Ateo, agnóstico y escéptico.


Publicado en

En busca del tiempo perdido

Comentarios sobre el acontecer político nacional y otros temas de interés social